Homenaje a Teatro Abierto
Teatro Abierto fue un movimiento de los artistas teatrales
de Buenos Aires que surgió en 1981 bajo el régimen militar y desapareció en
1985, un año después de recuperada la democracia. Nació por el impulso de un
grupo de autores dispuestos a reafirmar la existencia de la dramaturgia
argentina aislada por la censura en las salas oficiales y silenciada en las
escuelas de teatro del Estado.
Un día de finales de 1980 los autores se propusieron
mostrarse masivamente en un escenario y 21 de ellos escribieron otras tantas
obras breves que, a tres por día, formaron siete espectáculos que debían
repetirse durante ocho semanas. Cada obra sería dirigida por un director
distinto y representada por intérpretes diferentes para dar lugar a una
presencia también masiva de los actores.
Casi 200 personas entre autores, actores, directores,
plásticos y técnicos participaron del primer ciclo.
Teatro Abierto se inauguró el 28 de julio de 1981 en el
Teatro del Picadero, una sala de la periferia del centro poteño recién
inaugurada, y desde la primera función provocó una convocatoria de público
entusiasmado que desbordó las 300 localidades previstas. Las funciones se
realizaban en un horario insólito, a las 6 de la tarde, y el precio de la
entrada equivalía a la mitad del costo de una localidad de cine.
Una semana después de inaugurado, un comando ligado a la
dictadura (se dijo que pertenecía a la Marina) incendió las instalaciones de la
sala. Al igual que el público, los militares habían advertido que estaban en
presencia de un fenómeno más político que teatral.
El atentado provocó la indignación de todo el medio
cultural. Casi veinte dueños de salas, incluidas las más comerciales, se
ofrecieron para asegurar la continuidad del ciclo. Más de cien pintores donaron
cuadros destinados a recolectar dinero y recuperar las pérdidas. Los hombres
más importantes de la cultura y de los derechos humanos -Jorge Luis Borges,
Ernesto Sábato y el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel- expresaron
su adhesión. Teatro Abierto pudo continuar en el Teatro Tabarís, la más
comercial de todas las salas de la calle Corrientes y con el doble de capacidad
que el Teatro del Picadero. El ciclo se desarrolló a teatro lleno y con un
entusiasmo del público que superaba el fenómeno teatral para convertir cada
función en un mitín antifascista.
En el Día de la Memoria, la Biblioteca Énfasis en el Papiro
Dorado ofrece un Homenaje a Teatro Abierto, a través del registro grabado de
teatro leído de una de sus obras emblemáticas: “Gris de ausencia”, de Roberto
Cossa, quien plasmó en esta pieza la problemática del exilio al que la
persecución había expulsado a numerosos trabajadores de la cultura. La obra fue
grabada en un aula del Hospital Zonal Ramón Carrillo, con la modalidad de “toma
directa”, sin cortes ni posproducción, para mantener la teatralidad del texto.
Participó de la puesta el siguiente
ELENCO (POR ORDEN DE APARICIÓN)
NARRADOR SEBASTIÁN
DI SILVESTRO
ABUELO SERGIO
VARELA
FRIDA ROY
RELD
LUCÍA MARÍA
VICTORIA CHIGUAIPIL
DANTE FERNANDO
OVIEDO
CHILO ANDRÉS
CASTAÑÓN
PRODUCCIÓN EJECUTIVA TERESA
ALMEIDA
ASISTENTE DE DIRECCIÓN SERGIO
VARELA
DIRECCIÓN DE GRABACIÓN RAÚL CARRASCO
DIRECCIÓN GENERAL SEBASTIÁN
DI SILVESTRO

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